martes, 7 de febrero de 2012
Tina (parte 3)
viernes, 23 de diciembre de 2011
Tina Parte 2
El sol estaba brillante como es costumbre en estas fechas y en este lugar, el río sonaba y extrañamente había patos, en el cielo un par de gavilanes, mis pies en sandalias nuevas rosas de esas que abuela vendía en su tienda recorrían el camino al "comedor" ya saboreaba el menú "tlayudas, huevo asado, café, tostadas de frijoles y queso" y sobre todo comenzaba ya a escuchar las risas de ella.
Al llegar la leña humeaba, un pequeño niño con carita sucia salio a nuestro encuentro, nos miro y grito al tiempo que corría hacia la parte de atrás de la choza "hablaaaan", salio Abí, Abigail la hija de Tina y sonrió con sus abrazos abiertos, me mira y dice: "ya decia que andabas por aquí, me pareció verte en misa, pero entre tanta gente te perdí" y me abraza con mucha ternura, saluda al resto, se detiene en mi madre, se queda en sus brazos unos momentos y pronto se recupera: "que le voy a servir... déjenme poner más leña" se va, mi mamá se queda de pie, de pronto de aparece ELLA, mi madre sonríe, los pasos de Tina van directo a donde estamos parados, sus labios no dibujan mueca alguna, sigue caminando lentamente...
Mi respiración se para, busco la mirada de mi madre, ella esta absorta observandola en silencio, Tina sigue caminando pasa rosando el hombro de mi madre, entonces hace una pausa en su andar, su carita gira hacia el cuerpo que toco "ora, perdón, quien eres? quien está?"
Ahí lo entendí todo, su mirada está fija al horizonte, no pude evitar llorar, mi madre le dice "soy yo, pues!! vine a comerme unos frijolitos con pipes" intentando disimular su voz mientras deja caer sus lágrimas como la caída de agua de "su río", -¿cómo estas, Tina? -"mirame porque ahora la que no te mira soy yo"
Tantos años trabajando bajo el sol ardiendo en el campo, la tierra, el polvo que hace la milpa y el humo de la leña, hicieron que sus ojos se cubrieran, hoy dejándola en oscuridad...
Y yo no dejo de pensar en la frase que me dijo aquella vez:
SOLO HAY QUE SABER LLEVARLA
PARA SOBREVIVIRLA"
La página es www.salauno.mx "Juntos vamos a erradicar la ceguera innecesaria en México"
domingo, 11 de enero de 2009
Tina
Tal vez le pidan ayudar en alguna casa para los "quihaceres", tal vez logre juntar unos pesos para comprar unos huarachitos para uno de sus "muchitos" que crecen sin parar y ella no alcanza a cubrir sus cuerpos a la velocidad que estos van cambiando. El niño más pequeño, que trae consigo a su espalda, pronto dejará de caber en su reboso.
Siempre pendiente de la temporada de cosecha y siembra, con su sombrero y su machete, sigue el paso del resto de los hombres en el campo.
Su piel es morena, curtida por el sol y el frió, en sus ojos negros se refleja la vida del campo, su sonrisa muestra sus dientes blancos y su risa se contagia, su larga trenza, sus manos duras, asperas por labrar la tierra.
Así paso su juventud, trabajando y criando a 4 chicos, ella sola, porque el esposo se fue y nunca más volvió, matando un pollo una vez al mes para darles a sus hijos el caldo, la carne para los tamalitos de la venta, cortando "pipes" para frijoles, azando zetas como si fuera carne y para descansar: bajar al río a lavar.
Los hijos crecieron, uno aprendió el oficio de vidriero, otra: secretaria y casada y uno más se fue al norte y desde allá le mandaba a su mamá unos centavitos, mismos que ella guardo y compro una tierrita para tener un cuarto sin agua, sin luz, sin drenaje pero con paredes por donde viento no cruza. Hoy ella y una de sus hijas son dueñas de "restaurante" a la orilla de la carretera, para ofrecer al peregrino que pasa a ver a la Virgen de Juquila: Tlayudas, Frijoles, Quesadillas, Huevos azados en el comal, Estofado y sopa de pasta.
De aquí salen tan deliciosos platillos.
Después de saber su vida, por su propia boca y por anécdotas de mi madre, pensaba en lo duro que trabajo, en el frío que pasaban sus niños en invierno, en las fuerza que necesitaba para trabajar en el campo y pensaba que era muy triste su vida, sin embargo Tina me dijo:
"LA VIDA ES TAN HERMOSA, ES MUY HERMOSA
SOLO HAY QUE SABER LLEVARLA....
PARA SOBREVIVIRLA"
Y por si fuera poco, cuando pregunté cuánto debía del desayuno, me dijo:
-no, no,¡cómo me vas a pagar! ¿qué yo no puedo invitar a mi amiga de la infacia a desayunar?, guarda tu dinero. ¡Yo invito!
Pd. Al despedirme, me pidio ropa usada..."Porque fijate que en monte hay gente muy pobre y necesitan con que taparse"
Y tú que lo tienes todo... ahogandote en un vaso de agua